Los besos que me quedan
Embarqué mis sueños en el tren del olvido, y de mis bolsillos raídos, perdí los recuerdos, entre los huecos vacíos.
Disparé a la esperanza, no me quedan palabras, las cambié por el tiempo que gasté en el intento, de arreglar los segundos del reloj sin arena que dejaron mis sueños.


sigues aquí, si con suspiros deletreas mi nombre, si en tus sueños soy yo la que se esconde, y sorprenderte otra vez, y besarte después, quédate y no te apartes de mí.
Encontraste tus sueños en olvido dispersos,
en la lluvia disueltos, sueños, fluidos conversos, que reniegan lo que siempre anhelaron.
Su fortuna, su tiempo, es gastado en los besos que no dimos,
aquellos, que limamos con la furia de sentirnos vivos,
Hallarás en el viento las cenizas de viejos sueños, y descubrirás que la esperanza no fue arrasada, sólo su acento.
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