Va de ideas
No es libre aquel que piensa condicionado por una ideología, y sólo aquel que se eleva por encima de toda ideología piensa por sí mismo y alcanza la libertad. Las ideas mueren, sólo el hombre perdura.
No es libre aquel que piensa condicionado por una ideología, y sólo aquel que se eleva por encima de toda ideología piensa por sí mismo y alcanza la libertad. Las ideas mueren, sólo el hombre perdura.
De sus escritos, dice, que sus versos son pasado, recuerdos, tiempo muerto que enterrar, por eso lanza letras al viento deshaciendo palabras, destruyendo poemas para no recordar.
Vaciando esperanzas, vomita, el verano, renglones torcidos mezclados con «vodka» en la taberna del alma. Y se frota los ojos y mira hacia el cielo los días de lluvia para llenarse de lágrimas.
El silencio toma la palabra y la engulle en sus entrañas. Cortas son las noches, eternas las miradas, el silencio es palabra, la palabra es silencio en el amor.
Aunque lágrimas pronuncien tus labios, es en tus ojos donde se desnuda el alma. Te regalo mi silencio y lo clavo en tu mirada, porque son tus ojos los que lloran las palabras.
Vieja, mi tierra son cinco tierras de suelo seco a empapado. Tiene lluvia, la aldea del recuerdo, y callejuelas estrechas de piso embarrado. ¡Ay, Castilla!, en el redil de los años y del tiempo, unos cambian tu historia y otros miran de lado.
Cuentan que en las tierras de España no hace tanto que el invierno enamoró a la primavera. Entre noches de alcoba, lujuria, se vivieron días de sol, dicen, y besos de hielo.
Esta noche de febrero puños cerrados golpean el eco de palabras muertas, inútiles golpes vacíos, a paso de buey, que turban la quietud y quebrantan el sosiego; eco de palabras muertas, retazo fantasmal de sueños rotos... esperanza vana del sueño imposible que no debió ser.